jueves, 6 de marzo de 2014

Tiempos de cambio requieren de una Defensoría fuerte e imparcial

Hoy más que nunca, a la luz de los últimos acontecimientos políticos, considerando el panorama de la Nación, tomando en cuenta el interés de la Patria, y anteponiendo las necesidades de los habitantes que claman por un cambio en el accionar de nuestros dirigentes, es momento de hacer un alto en el camino, reflexionar, y actuar de acuerdo con el mandato popular. 
Vuelvo e insisto, en que la Defensoría debe ser devuelta a los habitantes por parte de quienes son los únicos llamados a hacer esta acción: las y los diputados.
Como lo he dicho sin cansarme, creo en nuestros congresistas que actúan con dignidad, creo que hay gente honorable y comprometida con Costa Rica, creo que hay buenas voluntades al igual que buenas acciones, creo firmemente, que los buenos somos más.
Pero esa gente de honestidad en la función pública debe no solo serlo, sino también demostrarlo, con acciones concretas y decididas, con medidas de conciencia, con sabiduría y también con la inteligencia emocional que hoy se necesita.
Devolver la Defensoría a los habitantes, más allá de acuerdos ya caducos, son una manera de decirle al pueblo costarricense que entienden el llamado, que se lee entre líneas y que ustedes al igual que yo, somos de los mismos, de la gente común y corriente.
Al no provenir del sector político, ni contar con un apellido de abolengo, pero sí haber demostrado que hay capacidad para tender puentes, derribar muros, y lograr consensos, mi candidatura es cada vez más potable, digna de ser considerada por ustedes amigas y amigos legisladores.
Ahora se trata de unir, de crear eslabones, de compactar esfuerzos por darle a nuestro pueblo un mejor país para vivir.
Ser firmes cuando es necesario, pero además conversar, convencer y comunicar, son los pilares de la nueva visión que necesitará la Defensoría que deberá estar bien cimentada, con legitimidad y legabilidad, en un tiempo de vientos de cambio.
Por todo ello, les insisto con todo respeto, en considerar mi nombre para ocupar el puesto de Defensor de los Habitantes. Uno de sus últimos actos como congresistas debe ser limpio, sincero y de acuerdo con los requerimientos de la Patria. ¡Estoy seguro que así lo harán!
Atentamente,
Ccc. José Rodolfo Ibarra Bogarín
Ciudadano Común y Corriente
06/03/14

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