Mostrando entradas con la etiqueta nicaragua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta nicaragua. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de septiembre de 2011

INESPERADO IMPACTO DE LA PELÍCULASOBRE LA MATANZA DE LA PENCA


  • Periodista sueco instrumentalizado busca reivindicarse  
Guillermo Cortés Domínguez (*) 
Un fantasma comienza a recorrer Nicaragua y sacude muchas conciencias, es el fantasma de la matanza contra periodistas cometida el 30 de mayo de 1984 en La Penca, que 27 años después de ser silenciada y camuflada con premeditación, se presenta con su ineludible dedo acusador que señala sin dudas a la temida Dirección V de la Dirección General de la Seguridad del Estado (DGSE), del Ministerio del Interior (MINT), del gobierno revolucionario dirigido por los nueve comandantes de la Dirección Nacional del Frente Sandinista.El fantasma que está desatando algunos demonios terribles, viene en la película “Último Capítulo. Good Bye Nicaragua”, que retrata ese minúsculo territorio de Nicaragua fronterizo con Costa Rica, a orillas del hermosísimo Río San Juan, conocido como La Penca, donde en un despiadado y cruel acto terrorista, un inescrupuloso argentino agente de la Dirección V, hizo detonar una bomba que de manera subrepticia colocó en el precario rancho de paja donde Edén Pastora, líder de una naciente organización contrarrevolucionaria, ofrecía una conferencia de prensa ante decenas de mujeres y hombres de prensa de todo el mundo. El saldo fue de siete muertos, de ellos, tres periodistas, y una veintena de heridos, entre ellos el propio “Comandante Cero”.
El autor del impactante documental, el periodista sueco de izquierda Peter Torbiörnsonn, estaba muy cerca de quienes ofrecían la conferencia de prensa, en segunda fila, detrás de varios colegas que salieron con múltiples lesiones, y resultó herido tras la explosión.
Este hecho podría descartar cualquier versión de que él sabía a lo que iba el “fotógrafo” al que llevó al lugar, a menos que estuviera decidido a inmolarse, cosa poco probable. Por el contrario, el “reportero gráfico” fue visto salir subrepticiamente del sitio apenas momentos antes de que se produjera el mortal estallido y brutal fogonazo que le cambió la vida en un instante a varias decenas de personas.
El terrorista disfrazado de fotógrafo tuvo acceso a la conferencia de prensa por la ayuda de Peter Torbiörnsonn, a quien el legendario agente de los servicios de Inteligencia cubanos, Renán Montero, un poco antes le había solicitado apoyo para que un supuesto hombre de prensa danés pudiera recabar información en Costa Rica sobre Edén Pastora.
Funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores del gobierno de Nicaragua habían contactado al sueco en San José y, una vez en Managua, lo trasladaron ante el cubano, un hombre casi mítico, que estuvo con Carlos Fonseca en la guerrilla del Río Patuca, y que organizó la logística para que el Che Guevara iniciara en Bolivia la guerrilla que finalmente lo conduciría a su captura y asesinato en la localidad de La Higuera.

Torbiörnsonn era informante del MINTE
En un comportamiento un poco extraño para un periodista europeo, pero que podría explicarse porque él era una persona de izquierda seducida por la joven Revolución Popular Sandinista que estaba conmoviendo al mundo, Torbiörnsonn, como otros colegas, informaba y recibía información del MINT, dirigido por el Comandante de la Revolución Tomás Borge Martínez. El lema de esta institución era de una candidez conmovedora: “Centinela de la alegría del pueblo”. Otro miembro de la Dirección Nacional del FSLN, Luis Carrión, era el Vice Ministro.
Algunos corresponsales extranjeros utilizan este controversial procedimiento para obtener primicias y exclusivas, necesidad para algunos casi ineludible, en el mundo tan competitivo del periodismo. Pero Torbiörnsonn asegura que no sabía que el supuesto periodista danés bajo el nombre falso de Per Anker, en la cámara fotográfica llevaba una bomba para hacerla explotar en la conferencia de prensa con el objetivo principal de asesinar a Edén Pastora, en ese entonces convertido en un acérrimo enemigo del gobierno sandinista. El líder del comando que realizó con éxito la toma del Palacio Nacional, asistido por Dora María Téllez y Hugo Torres, criticaba sin pausa los lujos, ostentación y derroche de sus viejos camaradas, a los que consideraba tan corruptos como los somocistas, y por eso se distanció de ellos y creó en Costa Rica su propio grupo armado, Alianza Revolucionaria Democrática (ARDE), diferente de la contrarrevolución en Honduras, financiada por el gobierno de Estados Unidos y dirigida directamente por la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Fue cuando Borge dijo aquella frase memorable: “Edén, ¿por cuánto vendiste tu carné”. Pastora ya había hecho un gigantesco engaño en especial al pueblo nicaragüense cuando se separó del gobierno revolucionario e hizo publicar una carta en la que afirmaba que se iba a luchar a otros países que lo necesitaban más que en su terruño, provocando toda una oleada de admiración e incluso de comparación con el Che Guevara. Una nueva aureola comenzó a acompañar al “Comandante Cero”.
Pero no hubo nada de eso. Fue una gran estafa.
Durante algún tiempo Torbiörnsonn vivió con dudas y remordimientos terribles sobre lo que había acontecido, porque casi inmediatamente se supo que quien había puesto la bomba era la persona a la que él había llevado a la conferencia de prensa, así que ante los ojos de muchos de sus colegas, él también era culpable, fue señalado como tal, descalificado y tratado con desprecio. El supuesto periodista danés resultó ser el argentino Roberto Vital Gaguine, quien regresó a Nicaragua a su puesto en el MINT, y moriría en 1989 durante el ataque suicida al cuartel La Tablada, en su país. “El que a hierro mata, a hierro muere”.

La pesadilla del sentimiento de culpa
Peter Torbiörnsonn comenzó a vivir una verdadera pesadilla que lo agobiaba con una punzante e hiriente sensación de culpa por la matanza de periodistas en La Penca. Confesó a un colega sueco su participación indirecta e inconsciente, porque él no sabía que el tipo a quien ayudaba pondría una bomba, y poco a poco se le hizo muy claro que los líderes sandinistas eran los responsables del criminal atentado, y de manera directa, Tomás Borge, Renán Montero y Lenín Cerna.
A este trío se agrega el guerrillero argentino Enrique Gorriarán Merlo. No obstante, en los corrillos oficiales era vox populi en los años ochenta, que estos tres últimos personajes no le eran leales a Borge sino al Jefe del Ejército.Estas cuatro figuras fueron vinculadas por diversos medios de comunicación como planificadores y hasta ejecutores de otros asesinatos de enemigos de la Revolución Sandinista, como la del alto oficial de la desaparecida Guardia Nacional que organizaba la contrarrevolución en Honduras, Pablo Emilio Salazar Páiz (“Comandante Bravo”). El agente Jorge Massetti reveló que Gorriarán (“El Pelao”) fue quien lo eliminó personalmente en Tegucigalpa, y que Lenín Cerna supervisó la operación desde la embajada de Nicaragua en esa ciudad. “El Pelao” y otros gauchos compañeros suyos, también tendría una decisiva participación en el ajusticiamiento del dictador Anastasio Somoza Debayle, en Asunción, Paraguay, celebrado ruidosamente en Managua con una caravana de vehículos que recorrió muchos barrios de la ciudad capital con entusiasmados miembros de la Dirección Nacional del FSLN a la cabeza.A fines de mayo de 1979, seis argentinos del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) ingresan a Costa Rica y se integran al Frente Sur, a solicitud expresa del FSLN. Ninguno sabía que protagonizarían hechos memorables de la historia de Nicaragua, algunos de los cuales saltan de nuevo al tapete con la película de Peter Torbiönsson. Ellos eran: Enrique Gorriarán Merlo (“El Pelao”), Hugo Alfredo Irurzún (“Capitán Santiago”), Eduardo Berestein (“El Vasco Manuel”), “El Gato”, Roberto Sánchez (“El Gordo”) –hermano de la creadora del suplemento infantil “Cachorritos”, del diario Barricada, Aurora Sánchez Nadal--, y Jorge Massetti, según declaraciones de este último al periodista Eduardo Marenco, y publicadas en el diario La Prensa en el 2001.
El periodista sueco temía por su vida, pues sabía lo que había pasado, y era la única persona, fuera de los autores intelectuales y el autor material, que conocía que el fotógrafo que puso la bomba había sido enviado por la Dirección V del MINT de Nicaragua. Él era un muy inconveniente “cabo suelto” que podía ser silenciado en cualquier momento, sobre todo porque desde el MINT se propaló y alimentó la versión de que el acto terrorista había sido obra de la CIA. Y así se entendió por muchos años. Entonces grabó un video sobre lo que sabía y lo entregó a un amigo, como una prueba para alertar al público acerca de lo ocurrido, en caso de ser asesinado.
Su película comienza precisamente cuando él y su colaborador buscan, en medio de un grandísimo desorden de pequeñas cajas metálicas redondas, la cinta que habían grabado. Y decide investigar a profundidad para conocer la verdad.Daniel Ortega incumplió promesasAprovechó la llegada de Daniel Ortega a Estocolmo y le planteó la necesidad de esclarecer la matanza de La Penca, de decir la verdad de lo sucedido, de escapar a las sombras que lo atormentaban y de limpiar su nombre.
El líder del Frente prometió ocuparse del asunto. Más tarde, en Managua, durante un acto en la Loma de Tiscapa a finales de 1990, Torbiönsson de nuevo encaró a Ortega, y éste llamó a Lenín Cerna, que también estaba ahí, quien confirmó que la DGSE estaba detrás del asunto, refiriéndose al mismo como “el problemita del Río San Juan”. Ortega le habría confirmado ahí mismo al reportero sueco su promesa de esclarecer el múltiple crimen, y prometió que se haría un documental al respecto, pero fue derrotado en las elecciones de ese año, y el asunto fue archivado.Peter Torbiörnsonn se movió entre Managua, León, Estocolmo, La Habana, La Paz, París y Praga, en busca de la verdad. Trató de entrevistar a personas que consideraba claves, como Tomás Borge, quien se negó a dar declaraciones sobre La Penca. Logró llegar hasta la propia casa que Renán Montero ocupaba en Managua, pero no pudo pasar del portón metálico de doble hoja. En París y Estocolmo logró conversar varias veces con Jorge Massetti, combatiente del Frente Sur, miembro de la Dirección V, subordinado de Gorriarán Merlo y de Renán Montero, y agente de la Inteligencia de Cuba bajo las órdenes de Manuel Piñeiro Losada (“Barba Roja”), fundador de los organismos de Seguridad y de Inteligencia cubanos y luego Director del Departamento América. Después, Massetti se distanciaría de la Revolución Cubana tras el fusilamiento de su suegro Tony de la Guardia, a quien implicaron en el famoso “Caso Ochoa”.En La Habana, Torbiörnsonn, quien en ese entonces se movía en los altos círculos del poder, logró hablar con Fidel Castro –aparece en la película platicando con él--, a quien le preguntó si debía investigar en Miami para llegar a fondo sobre lo de La Penca, y éste le dijo que ahí no encontraría nada. Eso fue importante, porque, debe recordarse, públicamente el atentado terrorista fue achacado a la CIA. Y así quedó por más de dos décadas, hasta ahora. La aparentemente inocua respuesta de Fidel, resultó de suma importancia para el periodista sueco, pues implícitamente descartaba la participación de la CIA. Pero el líder cubano tampoco le dijo que husmeara en el MINT o el Ejército de Nicaragua.
Una muchacha bonita atendió con amabilidad a Torbiörnsonn en el angosto portón metálico de entrada a la residencia de Tomás Borge, en Bello Horizonte. Ella cerró la puerta para consultar al Comandante, y luego el portón se abrió de nuevo, con una respuesta negativa en sus labios discretamente pintados. Pero el sueco regresaría mediante una estratagema impecable, y al mismo tiempo digna de estudio en un aula de periodismo, sobre todo desde la perspectiva de la ética profesional.
Un periodista australiano amigo suyo había concertado una entrevista con el Ministro del Interior de aquél entonces, y accedió a la petición de Peter de llevarlo con él.Tomás Borge pierde los estribos y lo corre de su casaEn la cinta se escucha a un desinhibido Tomás Borge que rechaza con vehemente voz y gestos teatrales, las acusaciones sobre corrupción e ilegalidades que hace “la derecha”, según dijo, pero poco después aparecería un poco lívido y desconcertado.
El australiano le dice que el amigo que lo acompaña tiene interés en hacerle una pregunta, entonces entra en escena Peter Torbiörnsonn, de camisa blanca y barbado, siempre delgado, pero con muchos más años encima de los que tenía cuando se contactaba con el poderoso líder sandinista en los años ochenta, quien no logra reconocerlo. El periodista sueco se identifica, pero su nombre no parece decirle nada en particular a Tomás Borge, hasta que Torbiörnsonn le pregunta directamente sobre La Penca, y el actual Embajador nica en Perú, muy serio, pero nervioso, responde que no sabe nada, el reportero insiste, le recuerda que a él le pidieron que llevara a La Penca al presunto fotógrafo, pero no sabía que éste llevaría una bomba. Tomás se enfada, acusa al sueco de no haber dicho nada antes, y luego lo llama “cómplice”.
El cineasta replica, Borge pierde los estribos y, con su conocido tono autoritario, lo corre sin miramientos de su casa. Se ve a Peter abandonando la vivienda, dejando atrás a un hombre endemoniado. No se aprecia si el entrevistado reprochó a su entrevistador por haber propiciado esa visita indeseable.
El australiano grabó todo y por eso estas escenas aparecen en la película.En la capital cubana, Torbiörnsonn buscó infructuosamente a Montero, quien ya estaba muy enfermo y envejecido, sin embargo, una nueva pista lo puso tras sus huellas otra vez en Managua. Pero no lo localizó.
Cuando parecía que todas las puertas se cerraban, logró entrevistar a uno de los nueve todopoderosos comandantes de la revolución de los años ochenta, uno de los miembros de la Dirección Nacional, Luis Carrión Cruz, quien además era el Viceministro del Interior cuando ocurrió el bombazo.Las declaraciones de Carrión son breves, pero demoledoras, pues dijo que él supo, posterior al hecho, que la Dirección V del MINT había llevado a cabo la matanza de La Penca, y, en una dura autocrítica, confiesa que aunque estaba totalmente en desacuerdo con ese hecho criminal que consideró una barbarie, algo inhumano contra gente inocente, no lo confrontó, sino que se quedó callado, nunca dijo nada al respecto.
Carrión estaba muy consciente de lo que estaba diciendo, pues esas palabras podrían ponerlo en peligro a él y a su familia, como dejó constancia ante la cámara que registró estas declaraciones trascendentales.

Las revelaciones de Pastora al periodista Douglas Carcache
El terco periodista sueco logró hacer su película y recién hasta ganó con ella un premio internacional en Europa, pero nadie le dio una mano para presentarla en Nicaragua, hasta que Carlos Fernando Chamorro habló del documental en su programa dominical de televisión “Esta Semana” y ofreció fragmentos de la controversial cinta.
Pasaron varias semanas para que, poco a poco, se abrieran algunas puertas: el cineasta fue entrevistado en El Nuevo Diario y La Prensa, su película se estrenó en los cinemas Galería donde se presentó varios días, y se reprogramado por una semana más, ante el impacto causado. Al mismo tiempo sigue en pantalla en universidades, centros culturales y en muchos hogares, pues las copias vuelan como pan caliente y un gran rumor corre por toda Nicaragua.
Al estreno de la película asistió Edén Pastora, quien al final se puso de pie y casi a gritos afirmó que él diría la verdad, y ante los asistentes, entre los cuales había periodistas, estudiantes de Comunicación Social de la UCA y hasta ex miembros de la Seguridad del Estado, culpó del atentado a una extraña combinación de sandinistas y la CIA. Días después, durante una conferencia de prensa, Pastora descalificó a Torbiörnsonn, lo acusó de “agente de la CIA” y  anunció que lo demandará ante organismos internacionales, al igual que a Luis Carrión. El documentalista sueco replicó que esa era una payasada del ”Comandante Cero” y consideró como “burdas” sus acusaciones.
En julio del 2009 Edén Pastora dio una entrevista al periodista de La Prensa, Douglas Carcache, a quien le hizo graves y delicadas revelaciones, como que él había hecho un acuerdo con el Comandante Humberto Ortega Saavedra para formar ARDE, pero se negó a dar más detalles.
Pastora dijo que volvió a Nicaragua en 1990 y fue a buscar a Humberto —todavía Jefe del Ejército— para reclamarle. “Ideay, Humbertó, no me jodás, me iban a matar. ¿No le dijiste vos a la Dirección?”, dice haberlo confrontado. “Y me dice Humberto: ‘Edén, un secreto es entre dos. Si lo saben tres no es secreto, menos entre nosotros (los nueve comandantes), porque la Dirección Nacional estaba infiltrada”.

Otros golpes de mano y crímenes no esclarecidos
Días antes, Torbiörnsonn había declarado que interpondría una demanda por delitos de lesa humanidad ante un tribunal internacional de justicia, contra Tomás Borge y Lenín Cerna. Antes de la sorprendente alianza de Pastora con la familia Ortega-Murillo, el sueco lo entrevistó, y el “Comandante Cero” aparece en la película vivamente interesado en esclarecer lo ocurrido en La Penca, y por supuesto, ninguna acusación al reportero sueco; pero en una entrevista posterior, da la impresión que fuera otra persona. Ya era el representante del Presidente Ortega en el Río San Juan. El MINT, por medio de sus agentes de Inteligencia y sus tropas especiales “Pablo Úbeda”, dio varios golpes espectaculares a los contras, también las fuerzas especiales del EPS. En algunos casos estos golpes incluyeron la eliminación física de jefes contrarrevolucionarios, como el sanguinario “Comandante Diablo”.
Pero la prensa nacional registra que también hay varios crímenes fuera de ese contexto, que jamás fueron esclarecidos y que reclaman explicaciones, como los de Jorge Salazar, Arges Sequeira Mangas y, el más célebre, ocurrido dentro de un perímetro de seguridad en el centro de Managua, controlado por el Ejército, el del jefe de la contrarrevolución ya desmovilizada, Enrique Bermúdez, abatido frente a la pirámide de inspiración maya, del entonces Hotel Intercontinental Managua.
En otro contexto, se produjo el asesinato del periodista Carlos Guadamuz por parte de las mismas fuerzas que operan tras las sombras.Para el periodista sueco, una conferencia de prensa es algo sagrado, porque es un espacio donde se reúnen diferentes tipos de comunicadores, con distintos intereses, representando a una diversidad de medios de comunicación, donde no hay ningún ánimo militar, los hombres y mujeres de prensa están desarmados, cumplen con su trabajo de recolectar información captando las declaraciones e indagando sobre sus puntos de interés. Se requiere cierto o mucho grado de deshumanización para realizar un atentado en un escenario como éste.
Hizo ver Torbiörnsonn que es la primera vez en la historia moderna que un gobierno comete un acto terrorista durante una conferencia de prensa, de ahí los adjetivos de “inmorales y nada éticos”, que endilga a la dirección del FSLN, la que, desde el poder, considera, debería reconocer sus actos e indemnizar a las víctimas. La historia solo registra otro bombazo similar, que fue en Afganistán.Reacciones diversas ante la película
Para sandinistas desencantados con el Frente, la película de Torbiörnsonn solo es otra confirmación de las atrocidades que cometieron unos líderes que se disfrazaron de revolucionarios para estafar al pueblo nicaragüense y a la comunidad internacional que los apoyó; para algunos que todavía creían en esos líderes, la cinta les ha causado dolor, y ya nada volverá a ser igual en sus creencias y adhesiones políticas.
Otros, como una señora que abandonó furiosa el local de la Alianza Francesa donde una noche de estas se presentaba el documental, se trata de una artimaña de la derecha, la oligarquía y el imperialismo yanqui y europeo.Torbiörnsonn no sólo logra poner en evidencia a los culpables de la matanza de La Penca, sino también la falsedad del carácter revolucionario de algunos líderes, quienes se han empecinado en mantener sepultado este asunto, en vez de desempolvarlo de una vez y para siempre, darle una explicación a las víctimas, identificar a los culpables directos y hacerlos pagar por este delito de lesa humanidad. Pero en vez de esto, están en el poder.
El documentalista sueco logra apartarse del tradicional cine europeo frío y muy racional, e incorpora situaciones emocionantes, como una historia de amor entre un miliciano al que miró en un camino polvoriento de Las Segovias y en su destartalado carro amarillo ahora convertido en un gallinero, lo transportó, junto a otro, a la localidad de San Fernando, escenario reciente de violentos disturbios por reclamos de cédulas de identidad. Y conoció a la muchacha de la que el joven se enamoró, y filmó su casamiento. Casi un cuarto de siglo después, los incorpora en su película con su historia de amor plagada de dificultades económicas, y ambos se desempeñan como si fueran actores, especialmente ella, que juega un papel estelar.El título de la película, “Último Capítulo. Good bye Nicaragua”, sugiere que aquí se cierra esta escalofriante historia, y se rompe la atadura a nuestro país que el cineasta sueco ha arrastrado todos estos años como un condenado a muerte.   En términos ideológicos ya le dijo adiós, porque considera que el proceso que culminó con la victoria revolucionaria de 1979, fue traicionado, y “Nicaragua perdió su futuro”. Pero su adiós debe ser entonces al FSLN y no a Nicaragua. Desde otra perspectiva podría equivocarse. Podría ser el comienzo de otro capítulo.
El capítulo de llevar a los criminales de guerra ante una corte internacional que los juzgue por delitos de lesa humanidad, los cuales no prescriben jamás.
Después del impacto que la presentación de su película provocó en Costa Rica en mayo pasado y del que está causando en Nicaragua, Peter Torbiörnsonn ha alcanzado mucho de la paz que tanto buscaba o, al menos se siente aliviado, pues cree que está divulgando la verdad, que está exponiendo a la luz a quienes vestidos con piel de cordero, desde las sombras dirigieron tan abominable crimen, y, en especial, está limpiando su nombre. Un fantasma está recorriendo Nicaragua…
(*) Editor de la Revista Medios y Mensajes.


Google

domingo, 6 de marzo de 2011

Respuesta de Laura Chinchilla, Presidenta de Costa Rica a Daniel Ortega, presidente de Nicaragua

Laura Chinchilla Miranda
Presidenta de la República
San José, 5 de marzo de 2010

Excelentísimo señor Presidente:
Agradezco que, tras varios días de guardar silencio, haya al fin declarado oficialmente, en la carta que me dirigió este sábado 5 de marzo, que su Gobierno respetará la decisión de la Corte Internacional de Justicia sobre las medidas provisionales solicitadas a ese órgano por Costa Rica, ante la agresión a nuestro territorio ejecutada por fuerzas militares bajo su mando.

Esa acción arbitraria, la destrucción ambiental a que ha conducido, el desdén de su Gobierno por la verdad de los hechos y su reiterada negativa a un arreglo a la crisis, dentro de los parámetros del diálogo, el derecho internacional, los organismos multilaterales, el respeto mutuo y la integridad territorial, ha producido justificada inquietud e indignación entre los costarricenses.
Aún así, como lo pueden testimoniar los centenares de miles de hermanos nicaragüenses que conviven con nosotros ante la carencia de oportunidades en su país, nada ha alterado la hermandad entre nuestros pueblos. Nuestras manos, las de los costarricenses y nicaragüenses, siguen unidas, a pesar de que las políticas de su Gobierno han pretendido separarlas. De allí que el deterioro en nuestras relaciones políticas oficiales haya sido inevitable. Pero aún, presidente
Ortega, podemos repáralas mediante una actitud constructiva, respetuosa y ajena a cualquier
oportunismo político interno.

Fue en este espíritu que, en mi condición de Presidenta libremente elegida de Costa Rica, le expresé a usted mi voluntad de proceder a desarrollar una relación propositiva, transparente y caracterizada por la buena fe con el gobierno que usted preside. Desde el momento mismo de la visita que efectué a Managua como Presidenta electa, le confirmé mi firme disposición de avanzar junto a los nicaragüenses en la lucha por el desarrollo y el progreso en libertad, así como en acometer una gestión conjunta en el manejo de la amplia agenda bilateral.

Lamentablemente, a los pocos meses de ejercer la Presidencia comencé a recibir señales negativas de parte de su gobierno. Esta política llegó a su culminación el pasado mes de octubre cuando las tropas nicaragüenses violentaron la soberanía territorial de mi país al invadir y ocupar el suelo nacional, ocupación ilegal que se mantiene a la fecha, irrespetando e ignorando los tratados y laudos vigentes desde hace más de 150 años. Esta situación, ha sumido a nuestras dos naciones en un onflicto, que de no ser por la actitud costarricense, pudo haber ocasionado la perdida de vidas humanas nicaragüenses y costarricenses.

Somos un país que arregla sus diferencias con el derecho internacional, en el marco de los organismos creados para ello. Tuvo Usted la oportunidad de demostrarle al mundo una actitud diferente, pero optó por mantener la invasión y la destrucción ambiental de nuestro territorio.
El 4 de marzo, nuestra Cancillería convocó al embajador Harold Rivas para ponerlo al tanto de las medidas que hemos tomado para resguardar las representaciones diplomática y consulares de Nicaragua en nuestro país. Es parte de las bligaciones que tenemos como gobierno responsable y respetuoso de los compromisos internacionales. Lamento, pero no me sorprende, que usted haya
tergiversado ese mensaje.

El próximo martes, esperaremos con serenidad la decisión de la Corte Internacional de Justicia. Lo haré junto a mi pueblo, que me eligió libremente y al que debo rendir cuentas cada día, con transparencia y serenidad, como corresponde en toda democracia.

Espero que, tras esa decisión, y sobre la base de la buena fe y el cumplimiento de las resoluciones del alto tribunal, podamos abrir el camino para un proceso de normalización de nuestras relaciones. La ayuda de países amigos, como México y Guatemala, será determinante en esa tarea. Lamento que, debido a su negativa de recibir a sus cancilleres en días recientes, así como a un grupo de representantes del Parlamento Europeo, se haya frustrado la posibilidad de una primera gestión en nuestras capitales.

Espero que, a futuro, su conducta sea consecuente con las palabras de su carta. Si es así, señor Presidente, podremos reunirnos, sin dobleces ni afanes manipuladores, con un solo objetivo: el bienestar, la democracia, el respeto el derecho y la convivencia pacífica entre nuestros pueblos.
Excelentísimo señor
Daniel Ortega Saavedra
Presidente de la República de Nicaragua
Managua, Nicaragua
Google

jueves, 13 de enero de 2011

Exposición del Agente de Costa Rica, Edgar Ugalde, en la segunda ronda de exposiciones orales ante la Corte Internacional de Justicia

Señor Presidente, distinguidas señoras y señores jueces: una vez más me honro en comparecer ante esta Honorable Corte.

Señor Presidente, ayer fuimos testigos de otra singular respuesta nicaragüense a los legítimos reclamos de mi país en relación a la conducta de Nicaragua. El recurso a la descalificación fue constante en la tarde de ayer.

En ese sentido, ayer no se dijo a la verdad, cuando se afirmó que la navegación de un buque de guerra en 1884, condujo al arbitraje del Presidente Grover Cleveland. A dicho arbitraje se llegó, como esta Corte lo sabe bien, porque Nicaragua, 14 años después de haber firmado el Tratado Cañas-Jerez en 1858, decidió desconocerlo. Eso queda claro con solamente leer el artículo i del Laudo Cleveland.

Tampoco se dijo la verdad, cuando se afirma que cien años más tarde, al hablarse de un canal interoceánico, Costa Rica decidió navegar con sus guardias civiles el río San Juan. tal afirmación, no resiste el menor análisis, y esta Corte es también testigo de ello.

Se vuelve a hacer una afirmación sin fundamento, al manifestar que la incursión, ocupación y uso por parte de Nicaragua de territorio costarricense, dan motivo a Costa Rica para iniciar un escándalo internacional. Nicaragua nos hace creer que tiene prerrogativas únicas para penetrar en territorios de Estados vecinos, causar daños, irrespetar resoluciones de órganos internacionales, y aun así, no contraer ningún tipo de responsabilidad internacional.

Temas recurrentes, como la obsesión por presentar a Costa Rica como un país militar, que tiene un elevado presupuesto militar, es parte del libreto de agresión con el cual se flagela la honorabilidad de mi país.

Particularmente ha sorprendido a mi país, la forma en cómo representantes Nicaragua han perdido todo sentido del respeto hacia toda y cualquier organización internacional que haga su trabajo de forma objetiva y de conformidad con los lineamientos establecidos por la comunidad internacional.

Así, ayer fuimos testigos de un ataque vicioso y sin precedentes a una noble organización internacional, integrada nada menos que por 160 países, como lo es la organización Ramsar, solo por el hecho de haber realizado los estudios técnicos que, bajo el auspicio de la Convención de 1971, debe realizar cuando se ha puesto en peligro un humedal internacional, como es el caso del humedal costarricense Caribe Noreste. Sin embargo, pareciera que Nicaragua no consideró el trabajo de Ramsar de la misma manera en el 2005 cuando la Misión 57 de Ramsar visitó la bahía Bluefields en Nicaragua.

Con la misma suerte corrió la Organización de Estados Americanos, objeto de la más severa crítica y descalificación que nunca hubiese recibido por parte de un país miembro. no solo Nicaragua abiertamente desafió a la Organización al no cumplir con dos de sus resoluciones, sino que se le acusó de servir también los intereses del narcotráfico. ¿Acaso necesito decir más?

Pero esta supuesta insignificante obra de dragado, con la que Nicaragua calificó sus graves acciones, así como la incursión en territorio costarricense, cumple con otro objetivo dentro de la verdadera estrategia nicaragüense frente a Costa Rica. Ayer mismo se nos recordó la continua intención nicaragüense de construir un canal interoceánico por el río. Así la proposición es simple: Nicaragua ocupa y destruye una porción del territorio costarricense, declara que solo esta Corte puede determinar el asunto porque es un tema de derecho, y trata de convencer a esta Corte de declarar un supuesto derecho nicaragüense, reconocido por el Laudo Cleveland, y por el cual, Nicaragua puede ocupar y destruir territorio costarricense, sin que Costa Rica pueda hacer nada al respecto, pues bajo los términos del Laudo, según Nicaragua, lo único que tiene que hacer es indemnizar el daño así causado.

Si esta Corte llega a aceptar esa proposición, no solo Nicaragua se sentirá autorizada para seguir incursionando y destruyendo territorio costarricense, sino que, en esa circunstancia, se crearía el mayor precedente en la historia de esta honorable institución: el endoso a una política de Estado de agresión sobre la base de un reconocimiento de “fait accompli”. Respetuosamente, Costa Rica pide a esta Corte no caer en esa trampa.

Señor Presidente, la única conclusión a la que se puede llegar en este caso, es que Nicaragua tiene una visión utilitarista del Derecho Internacional, porque para Nicaragua no hay actos ilegales en sí, sino que los actos deben calificarse únicamente en sus consecuencias, los cuales, y en el caso particular de Costa Rica, significa que Nicaragua puede actuar ilegalmente, sin consecuencias jurídicas, y a lo sumo, verse obligada al pago de una indemnización. En este sentido Nicaragua nos repitió constantemente el día de ayer partes incompletas de la sentencia Cleveland. Ahora, Nicaragua, nos anuncia que solo pagará una indemnización pero no aceptará ninguna responsabilidad legal ni moral.

No nos equivoquemos, esta visión simplista y utilitarista del Derecho Internacional es justo lo que nos tiene aquí. Esa visión propone, que como ya existe una situación de “fait accompli”, al haberse ya destruido el bosque y completado el caño, entonces ya no hay necesidad de medidas provisionales. Acoger esta visión constituiría una mofa a los principios del Derecho Internacional y a todo lo que esta Honorable Corte representa.

Señor Presidente, así llego al final de mi presentación. A continuación, procedo a leer, la petitoria que Costa Rica hace a la Honorable Corte:

Costa Rica solicita a la Corte que ordene las siguientes medidas provisionales:

a. Sujeto a la determinación de los méritos en este caso, Nicaragua no puede en el área entre la margen derecha del río San Juan y la margen de la laguna Los Portillos (Harbour Head lagoon) y el río Taura, que comprende la totalidad de la isla Portillos (el área relevante):

(1) Desplegar ninguna de sus tropas u otro personal;
(2) Emprender la construcción o la ampliación de un canal;
(3) Cortar árboles o remover vegetación o suelo;
(4) Depositar sedimentos.

b. Sujeto a la determinación de los méritos en este caso, Nicaragua debe suspender su programa de dragado actual en el rio San Juan adyacente al área relevante.

c. Sujeto a la determinación de los méritos en este caso Nicaragua debe abstenerse de realizar cualquier otra acción que pueda perjudicar los derechos de Costa Rica, o que pueda agravar o extender la disputa ante la Corte.

Señor Presidente, señoras y señores jueces permítanme agradecerles su atención así como a los intérpretes y a todos aquellos que han contribuido al buen desarrollo de nuestro trabajo.

Miércoles 12 de enero de 2011

Google


martes, 26 de octubre de 2010

Costa Rica a la espera de respuesta de Nicaragua

El Gobierno de Costa Rica dijo hoy que continúa a la espera de la respuesta a la nota de protesta enviada el pasado 21 de octubre a Nicaragua, para denunciar “una violación inaceptable de la soberanía costarricense” tras constatar que ligado a las labores de dragado sobre el río San Juan, el sedimento fue expulsado y depositado en suelo costarricense y se ha causado un daño ambiental.

El Canciller a.í, Carlos Roverssi, luego de la acostumbrada conferencia de prensa tras el Consejo de Gobierno y acompañado por los ministros de la Presidencia y de Seguridad, Marcos Vargas y José María Tijerino, respectivamente, reiteró que Costa Rica está a la espera de una “respuesta satisfactoria” al reclamo.

Un “detallado informe” de lo acontecido fue presentado hoy al Consejo de Gobierno, dijo el Ministro Tijerino.

“La Cancillería asume la responsabilidad de agotar las vías diplomáticas para resolver el caso”, expresó el Vicecanciller Carlos Roverssi, quien señaló que el tema se trata como un asunto de Estado.

El Ministro de Relaciones Exteriores a.í. dijo que debido a la eficiente labor de la Fuerza Pública costarricense, se logró que la draga a cargo del señor Edén Pastora, fuera trasladada a territorio nicaragüense.

Roverssi afirmó que pensamos que la comprobada violación de la soberanía costarricense fue un “acto irresponsable de Pastora y cuyos efectos se continúan investigando”.

El Canciller a.í, dijo esperar que las mencionadas acciones atribuidas a Pastora “no sean la posición oficial del Gobierno de Nicaragua”.

El Consejo de Gobierno analizó los trabajos que la semana pasada realizaron funcionarios de los Ministerios de Relaciones Exteriores, Ambiente y a fuerzas policiales en la zona.

Roverssi dijo hoy que como resultado de dichos informes, se han demostrado sendas causas por daños ambientales. Entre dichos daños se han documentado impactos a un humedal fronterizo, en un área de 2.500 metros cuadrados, como resultado de haberse depositado gran cantidad de sedimentos. También se detectó daño ambiental en 1.5 hectárea como consecuencia de una trocha que se abrió en un área.

El Ministro de Seguridad explicó que el grupo de policías que fue destacado a la zona se ha concentrado en Barra del Colorado, donde permanecerán “hasta que las circunstancias cambien” en operaciones policiales de rutina. Señaló que como resultado de la movilización de la Fuerza Pública en la zona actualmente “todo trascurre normalmente”.


Google


viernes, 22 de octubre de 2010

Nota de Protesta ante el Gobierno de Nicaragua

Excelentísimo señor

Samuel Santos López

Ministro de Relaciones Exteriores

República de Nicaragua



Excelentísimo señor Ministro:

Me permito saludar a Su Excelencia con ocasión de hacer de su conocimiento que a raíz de denuncias presentadas por habitantes de la zona de Finca Aragón, Isla Calero, Provincia de Limón, el Gobierno de Costa Rica ha podido constatar que ligado a las labores de dragado que se están realizando en una posición ubicada contiguo a la ribera costarricense en el río San Juan, el sedimento está siendo expulsado y depositado en suelo costarricense a través de una tubería que ingresa al interior de dicha finca.

El gobierno de Costa Rica cuenta con la prueba que respalda esta afirmación. Estos hechos constituyen una violación inaceptable de la soberanía costarricense.

Más aún, según las denuncias, aparentemente el señor Edén Pastora Gómez en compañía de otras personas, ha incursionado en la Finca Aragón e incluso ha realizado acciones en contra de los habitantes de la zona y sus posesiones.

En virtud de lo anterior, el Gobierno de Costa Rica presenta su más enérgica protesta ante el Gobierno de Nicaragua por los hechos antes descritos, y demanda el cese inmediato de cualquier acción o actividad que afecte territorio costarricense o sus habitantes, que lesione la soberanía nacional o que cause daños ecológicos a su territorio. Asimismo, el Gobierno de Costa Rica solicita al Gobierno de Nicaragua seguridades de que hechos como los expuestos no se repetirán.

Reciba Excelencia, las muestras de mi consideración.








Marta Núñez Madriz

Ministra a.i.”

Google


jueves, 25 de febrero de 2010

Costa Rica se mete en conflicto Nica Colombiano por el Caribe

El Ministerio de Relaciones Exteriores envió este comunicado en donde explica que Costa Rica vio la necesidad de intervenir en el conflicto por el Caribe entre Colombia y Nicaragua, dado que ambos tocan zonas marítimas en derecho de Costa Rica.
---------------------------------------------------

Costa Rica solicita autorización a la Corte Internacional de Justicia para intervenir en calidad de no parte en el caso de Nicaragua contra Colombia.

El Gobierno de la República de Costa Rica ha presentado el día de hoy, 25 de febrero de 2010, una solicitud formal ante la Corte Internacional de Justicia para intervenir, en calidad de no parte, en el caso sobre la Disputa Territorial y Marítima entre Nicaragua y Colombia.

La solicitud se ha presentado de conformidad con el procedimiento que al efecto establece el artículo 62 del Estatuto de la Corte, y por el cual el Alto Tribunal debe primero decidir si acepta o no la solicitud de intervención.

El Vicecanciller costarricense y Agente designado para el caso, Edgar Ugalde Alvarez, se entrevistó hoy con el Secretario de la Corte Internacional de Justicia, señor Philippe Couvreur, e hizo entrega de la solicitud costarricense a las 16.00 horas en La Haya (9.00 hora de Costa Rica).

En el mes de septiembre de 2008, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto solicitó a la Corte que los documentos pertinentes a dicho caso le fueran remitidos conforme fueran presentados por las partes, dado el interés de Costa Rica en el asunto por ser vecino marítimo de ambos países en esa disputa. La Corte accedió, y desde entonces Costa Rica ha venido recibiendo los documentos respectivos. Nicaragua inició el caso contra Colombia reclamando espacios marítimos en el Mar Caribe, por lo que la sentencia que la Corte emita tendrá el efecto de establecer los límites definitivos entre Nicaragua y Colombia en dicho Mar.

Luego de hacer una minuciosa revisión de los últimos documentos presentados ante la Corte por las partes, Costa Rica encontró que tanto Nicaragua como Colombia, en mayor y menor medida respectivamente, habían hecho planteamientos a la Corte que afectarían derechos e intereses costarricenses en el Mar Caribe.

En el caso de Nicaragua, se encontró que dentro de sus pretensiones en el Mar Caribe, presentó ante la Corte documentos y mapas que, en su límite sur, se traslapan significativamente con áreas marítimas que Costa Rica considera le corresponden como Mar Territorial y Zona Económica Exclusiva, de conformidad con el Derecho Internacional. Esas áreas traslapadas constituyen varios miles de kilómetros cuadrados, incluyendo espacios que podrían contener recursos energéticos y pesqueros.

En relación con Colombia, en su pretensión para la fijación de un límite marítimo con Nicaragua, se incluyó una línea con dirección sur que potencialmente se traslapa con áreas marítimas en las que Costa Rica considera tener derechos de conformidad con el Derecho Internacional.

Costa Rica también desea informar a la Corte acerca de otros aspectos relacionados con ese caso que podrían tener otros efectos sobre el país, según sea la decisión final que la Corte pudiera tomar sobre la disputa.

El procedimiento especial establecido en el artículo 62 del Estatuto de la Corte le permite a un Estado apersonarse en un proceso con el único objeto de informar a la Corte acerca de los intereses legales del país que puedan verse afectados por el resultado del caso, a fin de que la Corte los tenga en cuenta cuando emita su fallo sobre ese litigio, de manera que éstos intereses no se vean afectados por el fallo.

La solicitud de intervención de Costa Rica no es un gesto inamistoso para con ninguno de los Estados parte en ese litigio, y su único propósito es procurar que la decisión de la Corte no afecte los derechos e intereses que Costa Rica tiene en el Mar Caribe de conformidad con el Derecho Internacional.

Antes de emitir una decisión acerca de si acepta la solicitud de intervención de Costa Rica, la Corte escuchará a ambas partes en el caso. Si la solicitud es aprobada, dará a Costa Rica un plazo prudencial a fin de que presente por escrito lo que desea informar al Alto Tribunal sobre los intereses legales que desea salvaguardar.

Además del Vicecanciller Ugalde, el equipo jurídico costarricense está conformado por el experto internacional Coalter Lathrop, profesor de derecho internacional de la Universidad de Duke en los Estados Unidos, así como por los asesores costarricenses, Sergio Ugalde y Arnoldo Brenes, expertos en derecho internacional y que cuentan con experiencia ante la Corte Internacional de Justicia


Google