Quiero disculparme publicamente (verguenza ajena) por el tipo de periodismo manipulador que hacen los presentadores de Intrusos, y el productor de Repretel.
En nombre de los periodistas que creemos en la NO manipulación de la información, del respeto al derecho ajeno, y de la verdad ética en la comunicación, reciban mis disculpas por lo que está sucediendo en el grupo de canales de interés extranjero.
Deseo hacer un llamado a mi colega Gilberto Valencia para que, en nombre del periodismo profesional, aplaque ya este cruce violento-verbal que nos inunda y que con su sabiduría universitaria, ponga orden a la mayor brevedad posible.
Quiero destacar que nunca me pareció la forma (más que el fondo) en que el locutor respondió a la novatada (más allá de si tenía razón o no), me pareció igualmente insolente, pero de ahi a montar una seudocampaña para ensuciar o hacer ver a alguien casi como un terrorista no me gusta.
Una vez más, perdón por el triste espectáculo que estamos presenciando.
En otra oportunidad, de continuar el asunto, me reservo el derecho a comentar más sobre esto, y sobre otros hechos similares, a riesgo de que también me digan desde la otra acera: ¿A usted, qué le importa?
En nombre de los periodistas que creemos en la NO manipulación de la información, del respeto al derecho ajeno, y de la verdad ética en la comunicación, reciban mis disculpas por lo que está sucediendo en el grupo de canales de interés extranjero.
Deseo hacer un llamado a mi colega Gilberto Valencia para que, en nombre del periodismo profesional, aplaque ya este cruce violento-verbal que nos inunda y que con su sabiduría universitaria, ponga orden a la mayor brevedad posible.
Quiero destacar que nunca me pareció la forma (más que el fondo) en que el locutor respondió a la novatada (más allá de si tenía razón o no), me pareció igualmente insolente, pero de ahi a montar una seudocampaña para ensuciar o hacer ver a alguien casi como un terrorista no me gusta.
Una vez más, perdón por el triste espectáculo que estamos presenciando.
En otra oportunidad, de continuar el asunto, me reservo el derecho a comentar más sobre esto, y sobre otros hechos similares, a riesgo de que también me digan desde la otra acera: ¿A usted, qué le importa?